OCASO. Tercer Capítulo

ESTORBO
Cuando bajé las escaleras, todos estaban inmersos en sus actividades habituales, Emmet y Jasper jugando ajedrez, Edward y Bella en el piano tocando su dueto favorito, mi madre no era tan musical como mi padre pero había avanzado lo suficiente para compartir su pasión y hasta la había compuesto una Sonata: Mi Inmortal.
Emmet se encontraba el titulo un poco cursi pero a todos les gustó ver a Bella desarrollando su lado musical y claro mi padre le pide que se la toque cada noche después de llegar de la oficina. Rosalie y Esme estaban viendo la tele y Carlisle leyendo un libro.
Seth observaba el juego de ajedrez, por sus movimientos parecía estar calculando algunas jugadas, Leah probablemente en la dirección que Jacob estaba mirando por la puerta, las contadas ocasiones que entraba a la casa no se quedaba mucho tiempo, Jacob tenia el rostro preocupado.
— Seth, ¿dime como va el juego?
Seth se sorprendió un poco y trató de ocultar su tristeza pero yo lo conocía bien. Había crecido bastante en estos siete años, era mas alto que Jacob ahora y creo que hasta mas fuerte, pero su cara no había cambiado y sabia que algo le molestaba. Me acerqué tomándolo del hombro y lo apreté, le toqué el cuello y le hice ver su propia cara de tristeza reflejada en mi mirada.
—No es nada.
Me dijo bajito, no sé para que todos en la casa tienen un oído ultra sensible no importa que susurre. Le hice ver su cara de nuevo, solo para que supiera que cuando estuviéramos a solas el me iba a tener que decir que le pasaba. No soportaba ver a Seth triste.
— ¿Y dime Bella cuando piensas empezar a dar clases? Dijo Seth tratando de cambiar el tema.
—No sé, he estado viendo lugares donde pueda dar clases de noche en Seattle. Pero nada me convence. Busqué algo cerca de la oficina de Edward, pero las escuelas ahí son diurnas, y la catedra de literatura parece no ser muy amplia, así que seguiré buscando.
— ¿Nessie, podemos hablar a solas?
Mi padre miró a Jacob de reojo y todos lo miraron a él. Siempre hacían lo mismo cuando Jacob quería estar a solas conmigo, era muy molesto, al parecer no le tenían confianza, Edward indicó casi imperceptiblemente que todo iba bien, Jacob nunca se daba cuenta pero mis ojos eran más agiles que los suyos así que yo sabia. También sabía que en el momento que mi padre leyera algo que no le gustara, las caminatas a solas con Jacob terminarían, por lo menos hasta que estuviéramos propiamente casados.
—Claro, Jacob.
Nos fuimos a caminar afuera, como siempre Leah estaba apartada sentada en el mismo columpio en el que solía jugar cuando era más pequeña. Tenía años que no lo usaba pero como Leah se quedaba fuera de la casa por tanto tiempo, Esme sugirió que lo dejáramos para que ella se acomodara.
Jacob estaba agitado y seguía preocupado, me pregunto si será algo en la tribu. A lo mejor es lo mismo que le molesta a Seth.
—Nessie, tienes que cuidarte de los humanos, los adolescentes son terribles y tú eres tan bonita, no sabes lo que los chicos de tu edad son capaces de hacer.
Me dijo muy serio, mientras caminábamos tomados de la mano.
— ¿Estas celoso de verdad? ¡Wow! nunca lo pensé. Digo estamos imprimados como Emily y Sam, nunca los has visto pelear o separarse, así que no tienes porque inquietarte, tienes que confiar en mi.
—En ti confío, pero en los chicos que no.
Mi pobre Jacob no le gustaba la idea de tenerme lejos con otros muchachos, lo abracé y traté de confortarlo.
—No te preocupes Jake, solo estaré allá unas cuantas horas diarias. Si quieres puedes venir a buscarme después de la escuela para ir a la reservación un rato. ¿Eso te haría sentir mejor?
Jacob me miró muy agradecido y me abrazó de nuevo tiernamente. Su cuerpo cálido era tan reconfortante, todos los lobos tenían esa alta temperatura, lo que me hizo recordar a Seth. Claro esto no era lo que le podía preocuparle.
— ¿Que le pasa a Seth? Le dije casi de manera casual.
—Oh mejor que él te lo diga.
— ¡Wow! Debe ser grave.
—Para él lo es, pero yo creo que exagera, tenemos tanto tiempo por delante…Nada júzgalo tu misma. Otra cosa Nessie, los chicos de secundaria pueden ser muy crueles tu nombre es un tanto…especial así que si yo fuera tu, me haría llamar, Vanessa o Nessie, no Reneesme.
—Oh no pensé que la gente se burlara de cosas tan triviales.
—Pueden hacerte la vida imposible, así que trata de ignorarlos.
Nos íbamos de vuelta a la casa, cuando vi a Leah columpiarse ausentemente, y decidí hablar con ella, a lo mejor le podía sacar algo.
—Déjame un momento a solas con Leah.
— ¿Para que?
—Confía en mí.
Jacob me dio un beso en la frente y se marchó. Me acerqué a Leah, sabía que ella sentía mi presencia pero como hacía usualmente solo me ignoró.
—Leah, yo se que no te gusto…
—Que bien… —Me dijo sin voltear.
—Pero sabes que aprecio mucho a tu hermano Seth, ¿Me puedes decir que le pasa?
— ¡Vaya! Que bueno ver que no estas tan absorta en tu felicidad para ver la miseria de los demás. —Leah siempre me decía las peores cosas. —Es bueno que sepas que todo es culpa tuya y de tu familia.
— ¿¡Como?!
—Seth quiere ir a la universidad y estudiar medicina, eso no lo aprendió de nosotros, todos estos años viendo al Dr. Cullen curando tantas personas sin mencionar a tu papi y su consultorio le han dado ideas.
—Pero eso es maravilloso, cual es el problema, si es el dinero yo puedo…
—Ustedes la gente rica, creen que todo se arregla con dinero, no somos muertos de hambre ¿Sabes? Seth era un chico brillante en la escuela y puede conseguir una beca, además que mi padre no nos dejó abandonados, puede irse a estudiar cuando quiera.
—Perdóname, no quise ofenderte.
Leah solo volteó la cara
—Es por Sam, el no deja que nadie de la manada deje la reservación. Desde que naciste, los Volturi han sido una amenaza y saben de nuestra existencia, no podemos irnos por si atacan y Sam le dijo a Jacob que no lo permitiera. Ya sabes el plan que hemos hecho en caso de que decidan atacar.
— ¿Y Jacob aceptó eso? No lo creo.
Conocía a mi Jacob como la palma de mi mano: él no era el tipo de líder que se impusiera o pidiera un sacrificio tan grande por parte de Seth, no sin un poderoso motivo.
—Jacob nunca hubiera aceptado si Sam no le hubiera dicho las palabras mágicas… ¿Sabes cuales son?
Me dijo ella mirándome burlonamente. Se levantó del columpio. Era tan alta, que tuvo que agacharse para mirarme a los ojos, se acercó a mi oído y me dijo.
—Hazlo por Reneesme.
Fue como si me bañaran con un balde de agua fría.
—Es mi culpa. Seth no puede cumplir sus sueños por mí.
—Si exactamente, tu seguridad es más importante que nada para Jacob. Espero que seas agradecida, no como tu madre.
—No digas eso Leah, Jacob es mi destino, yo nunca le haría daño y por lo que me dice mi madre las cosas no pasaron así. Por favor no la calumnies.
— ¡Hah! Gran cosa, no dudo que alguien que no es ni siquiera humana por completo pueda…
En ese momento hubiera querido ser más fuerte, irme corriendo y dejar de oír las palabras hirientes de Leah. Pero las lágrimas corrieron por mis mejillas casi sin darme cuenta.
—Nessie perdón, yo no quise…
— ¿Por que me hablas así entonces? Se que no te caigo bien pero nunca fuiste tan cruel, yo no sabía lo de Seth.
—Disculpa tuve un mal día, estoy un poco amargada hoy también, con la fiesta y el anillo de Jacob solo me hace recordar lo que perdí.
Me seque un poco las lágrimas, que ya empezaban a dejar de brotar como un manantial.
—Pensé que habías olvidado lo de Sam, estabas muy feliz cuando Sam Jr. nació, ¿Que ha cambiado?
Leah apretó los labios, por un momento pensé que no me iba a decir nada, pero luego sus ojos se suavizaron, me imagino que pensó que me debía una explicación.
—Estuve en unas cuantas citas con Jeremy, un chico de la manada, todo estaba saliendo bien, teníamos muchas cosas en común, me hacía reír y yo pensé…Por un momento… —los ojos se le aguaron—…Resulta que el imprimió esta mañana en una de las chicas de la aldea Makah que vino a visitarnos.
Ya no pudo contenerse y grandes lágrimas cayeron de sus ojos.
—Te entiendo.
Leah entonces se enrojeció. Mis palabras lejos de consolarla la agraviaron.
— ¡¿Que vas a entender?! ¡Deja tu falsa pena para alguien que te lo crea! Tú tienes tus padres, el mío murió cuando esta maldición nos cayó por ustedes los chupasangres, tú tienes un hombre maravilloso imprimado de ti, yo solo tengo soledad. ¡Vete, déjame sola! ¡Ve donde tu familia perfecta y diles lo patética que soy!
—No diré nada Leah, de verdad lo siento.
— ¡No me importa!
Estaba temblando, por un momento pensé que me iba a golpear, pero solo se transformó en loba y se fue. Sequé mis lágrimas y me fui rápido a la casa.
Todos estaban en la misma posición y Seth seguía mirando el juego de ajedrez, Rosalie había sustituido a Emmet y él y Jacob miraban Top Gear.
Delicadamente tomé a Seth del brazo y le mostré lo que Leah me dijo, claro gracias a las practicas con mi madre, mi padre y mi tío Jasper, sabía como “editar” mis imágenes y no le mostré a Leah llorando amargamente por su despecho.
Seth se puso pálido, trató de hablar pero sabía que todos los iban a escuchar, me hizo una seña y nos escabullimos o eso quisieron dejar los demás que creyéramos, cuando eres hija de vampiros, la palabra escabullirse no tiene ningún significado.
Seth y yo nos alejamos lo más que pudimos, su rostro era sereno y tranquilo aunque triste.
—No es culpa tuya, Reneesme: Son cosas que pasan, y tu seguridad y la de tu familia; es lo más importante para… todos nosotros.
—Pero no es justo, eres tan inteligente y aplicado. Serias un gran doctor.
Sus ojos brillaron
— ¿De verdad lo crees?
—Claro, Doctor Clearwater.
Seth se rió con esa risa musical y limpia que le caracterizaba, mi padre siempre me decía que era una de las mentes mas puras que había leído, yo le creía.
—A lo mejor pueda serlo cuando sepamos que los Volturi no son una amenaza. ¿Que ha dicho Alice?
—Ella dice que todo esta bien Aro, no ha decidido atacarnos, solo esta buscando reforzar sus Volturis, para protegerse de un ataque de nosotros seguramente. Alice lo ve en Volterra. junto a Jane, Marcus y Caius, pero el no toma ninguna decisión, no esta segura si él esta cubriéndose de sus poderes o realmente no sabe que hacer. Me ha dicho que a tratado de concentrarse en los demas, pero todos siguen a Aro a donde quiera. La verdad pienso que está paranoico, nosotros somos pacíficos nunca los atacaríamos. Por lo pronto no hay peligro, me imagino que nunca lo habrá, después de que Aro vea que no hay manera de que ganemos un enfrentamiento se quedará tranquilo.
—Mmm a mi me parece que podría atacarlos.
— ¿Y como nos encontraría? Mi madre Bella con su escudo nos puede esconder de Dimitri por siempre, ya nuestras primas del Clan Denali están preparadas para escapar y escondernos y Carlisle, Edward y Jasper tienen como comunicar a los amigos vampiros si tenemos que huir precipitadamente y este mundo es bastante grande. Estamos preparados para irnos en segundos si Alice percibe que los Volturi vienen a Forks.
—Si recuerdo bien el plan. Pero ustedes no cambiarian de opinion ¿Verdad? ¿No nos dejarías? Digo, ¿no dejarías a Jacob?
—Claro que no….Ustedes van a venir con nosotros ¿Verdad?
—No sé, la verdad. Imagino que si es una emergencia digna de un cambio tan drastico. Yo no podría dejar…a Jacob, pero no quisiera dejar a mi hermana y a mi madre solas.
—No te preocupes todo va a salir bien, no vamos a separarnos. Todos somos una familia ahora.
Seth volvió a sonreír y yo le revolví el cabello juguetonamente. Echamos una carrera a través del bosque hasta la casa. Yo era mas rápida que cualquier humana, pero no mas rápida que mis padres o los lobos, era bastante frustrante que siempre fuera la mas lenta y la mas debil. Nunca lo admitía en voz alta pero la idea de estar con humanos me atraía, porque por primera vez iba a ser más fuerte que alguien.
Nos pasamos el resto del día hablando de mi entrada a la secundaria Forks y como se había sentido mi madre cuando fue por primera vez. Yo era parecida a mi padre lo cual me daba puntos extras y también los ojos marrones de Bella.
Me pregunto si de verdad los chicos me perseguirían. Aunque era bonita no tenia ninguna experiencia con los humanos, así que a lo mejor les podría parecer boba. Por alguna razón, esta idea me daba un frio invernal en el estomago.
—Reneesme Cullen. Dije en voz alta.
Era el nombre en mi certificado, hasta que lo cambiara por Black por lo menos.
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