OCASO. Decimoquinto Capitulo.

DEFECTUOSA
—Nessie no digas eso estamos imprintados….Los cosas son diferentes. Sam y Quil y Embry y Paul, no tienen ojos para nadie mas que para sus imprintadas. Todos los imprintados son asi.
—Todos excepto tú Jacob.
Le dije firmemente, lo había descubierto. Jacob no me lo pudo negar mas. Se sentó con la cabeza entre las piernas.
—Perdoname, Nessie.
Yo me senté y lo abraze, puse mi cabeza sobre sus hombros.
—No es tu culpa Jacob, algo debi de hacer mal. Quizas es porque soy mitad vampira: parte de mi le pertenece a la mujer que amabas y parte de mi le pertenece al vampiro que odiabas. Esto no podia terminar bien ¿Verdad?
Jacob lloraba, el sufria y yo con él. No pude decirle mas nada. Las risas de Leah y Jon se escuchaban cada vez más cerca. Jacob empezó a enojarse de nuevo.
—Quedate aqui y no salgas. —Me dijo. Sin poder yo evitarlo, salió corriendo. Me acerqué a la ventana, para observar.
—Leah, ¿Quieres despertar a toda la reservación!?
Leah lo miró azorada. Crei que le iba a gritar pero vió en sus ojos que estaba a un paso de transformarse.
—Disculpa Jacob…Jon mejor te vas, creo que mi hermano no esta bien.
Yo iba a salir pero luego recordé que Jon no sabía nada de mi y Jacob y no creo que fuera prudente que lo supiera. Jon miró a Leah muy confundido.
—Esta bien Leah, lo que digas. Le iba a dar un beso pero Leah lo rechazó.
—De verdad Jon, lo siento, te llamo mas tarde.
Jon se marchó, bastante confundido. Vi que Leah se quedó de espaldas, mirando en la dirección donde estaba su coche. Me imagino que esperaba a ver que Jon so marchara antes de hacer nada. La vi decirle adios con la mano, cuando el pasó en su Toyota Corolla verde.
Tenía razón, en cuanto se volteó pude verla temblando. Cuanto debió controlarse para no estallar en frente de un humano.
—Jacob, no se que diablos te picado pero esta es la ultima vez que te metes en mi vida. ¡¿Oiste?!
—Oh si Leah y ¿Que piensas hacer?
Le dijo desafiante ambos se estaban estudiando, se movian en circulos. ¡Se iban a pelear?!
—Pienso darte la paliza de tu vida. Soy tan fuerte como tú Jacob y mucho mas rápida. La única razon por la cual no te vuelvo pedazos ahora mismo es porque este vestido me gusta mucho y no quiero romperlo.
Jacob la miró de arriba abajo, debo admitir que era un bonito vestido, le sentaba muy bien el blanco.
—Si ya vi que te gusta mucho, porque el largirucho ese, te estaba comiendo con los ojos con el. Crei que eras una loba pero te portas mas como una Zor…
Jacob no pudo terminar la palabra, Leah le dio una bofetada. Creo que oi huesos romperse en su mandibula. Leah se quedó un momento inmovil, mirando su mano con horror, totalmente asombrada de haber golpeado a su lider, a su hermano. El por el contrario pareció calmarse, rió un poco tocandose la mandibula. Dió un paso al frente y se acercó a ella.
—No me habian dado una cachetada en años, pero esta no me la había ganado…todavía.
Y sin mas ni mas, tomó a Leah por los brazos y la besó.
Me quise morir. No eran celos, era rabia, era miedo, era dolor. Era testigo de primera fila de lo que Jacob sentía por Leah. Y lo que no podia sentir por mi. Se quedaron varios segundos asi, pegados. Jacob hundiendo sus dedos en su piel morena, Leah con los ojos cerrados y las brazos caidos rindiendose a lo que sea que pasaba entre ellos.
Apenas si protestó o se movió, por un momento pensé que sus brazos lo iban a rodear, pero no parecia atreverse. ¿Se había olvidado que estaba aquí? Cuando al fin terminaron Leah se quedó viendolo, su respiración agitada, temblando. Lagrimas comenzaron a caer por sus ojos, lo empujó y comenzó a pegarle puñetazos, entre sollozos.
—¡Eres un imbecil! ¡Eres un idiota! Tu estas imprintado ¿Por qué juegas conmigo asi? ¿Te divierte torturarme? Te odio, te odio con todas mis fuerzas.
Se fue corriendo hacia la dirección que estaba su casa y entró sin mirar atras, cerrando la puerta tras de ella. Jacob se quedó parado unos segundos mirando en su dirección.
—Soy un imbecil, soy un idiota… —dijo para si mismo. Yo había salido de la casa, caminaba ausente como una zombie en su dirección tantas cosas llevaba en la cabeza.
Luego me miró a mi, sentí tanta verguenza y no quise saber mas, a velocidad sobre humana me interné en el bosque.
Jacob sentía algo por Leah. ¿Como podría ser esto? Estabamos imprimados, pero algo no estaba bien en mi, no le inspiraba mas amor que una hermana. Me sentia tan perdida. Todo el mundo esperaba que yo fuera el final feliz de Jacob. Ahora lo arruiné todo. Atrapada entre mi humanidad y mi mitad vampiresca la imprintación no funcionaba, y Jacob ahora sufria por mi culpa y Leah tambien, lo arruiné todo¿Que voy a ser?
Me senté frente un arbol grande, podia ver las luces de mi casa desde ahi, no queria entrar todavia, habiamos quedado que iba a dormir en la antigua habitación de Edward por seguridad, así que tenía la posibilidad de encontrarme con alguno de mis familiares y que me preguntaran como había estado la cita, o peor que no me preguntaran porque ya sabian… Queria mirar las estrellas, graciosamente era una noche hermosa y estrellada. Con luna de enamorados. Si, claro no para mi.
Escuché en ruido.
—¿Quien anda ahi?—Pensé que era Jacob que me había seguido. Oli el viento mas claramente. Era Seth.
—¿Seth? ¿Que haces aqui? Supongo que Leah te dijo. —Y sin decir mas me eché en sus brazos a llorar. —Lo arruiné todo Seth. Destruí la imprintación y ahora Jacob esta atrapado, en este lazo mistico sin sentir por mi nada mas que afecto. No sirvo para nada, no soy una verdadera mujer.
Era horrible oirme decir a mi misma estas palabras, saber que eran verdad. Que estaba atrapada sin poder dar amor a Jacob o a nadie. Y que para colmo ambos eramos immortales. Immortalmente infelices.
Seth escuchaba paciente mientras arruinaba su camisa con mis lagrimas y el me acariciaba la espalda con paciencia. Olia bien su olor era reconfortante, siempre lo habia preferido al de Jacob.
—No digas eso Reneesme. A lo mejor debes esperar, quizas aunque hayas alcanzado la madurez física, debas tener realmente diez y siete años en la tierra para poder despertar en Jacob y en ti misma lo que necesitan.
—No Seth, no. Jacob ya tiene esas necesidades pero no conmigo, si esto fuera cierto, nuestra imprintación nos hubiera hecho necesitarnos a ambos de la misma manera. Soy repulsiva lo se, no soy ni humana ni vampira sino otra cosa….una abominación. —Y seguí llorando, lo miré un momento y luego baje el rostro, me limpie un poco las lagrimas —¿Sabes que me besó tambien? Y no sintió nada, nada, ni yo tampoco. Nunca sabré lo que es un beso de verdad, seca, seca para siempre… Y empezé a llorar con mas fuerzas esta vez.
—Por favor no llores más Reneesme. No digas eso tú eres una hermosa mujer—
—Mi belleza no me sirve para nada Seth, no soy deseable y nunca lo seré.
—Reneesme…No digas eso, no lo repitas por favor, no soporto verte infeliz…Reneesme eres una toda una mujer yo lo se…y eres …deseable….tan deseable…—Seth me levantó por la barbilla, me miró con sus ojos marrones y profundos, y entonces me besó.
Un torrente de emociones, que no podia explicar me embargo. Nunca pensé que fuera asi. El mundo desapareció, su corazón era el único sonido, no, nuestros corazones eran el unico sonido que podía escuchar. Su calor irradiando como un sol en la medianoche sobre mi cuerpo. Su cuerpo amoldandose al mío, el peso de la suave y tibia piel de sus labios presionando mi boca, como si estuviera hecha para besarlos. Por un largo momento estuve sumergida en su cuerpo, su dulce aliento, su pecho abrazandome como si nuestros cuerpos pudieran fundirse. Las rodillas me temblaban y había mariposas en mi estómago. Y no podia parar, no queria parar. Parte de mi cerebro me gritaba que me detuviera. Seth era hermano de Jacob, el era… ¿hermano mio? No, me sentia sucia al usar estas palabras. él era mas, mucho mas, lo sentia en cada fibra de mi ser. Me sentia viva, plena, sentia la sangre caliente corriendo en mis venas, me sentia como…. como una mujer.
De esto era lo que hablaba todo el mundo, esta electricidad…
¿Que diablos estaba pasando?
Cuando ambos separamos nuestros labios para recuperar el aliento, nos quedamos abrazados en silencio mirandonos, descubriendo por primera vez sensaciones, que habian estado muertas hasta este momento.
—Seth…¿Qué? ¿Que pasó? Esto no esta bien. Yo soy la imprintada de Jacob.
—Oh Dios hace tanto que queria hacer esto Reneesme, yo…No se como explicarlo, y no se como es posible, pero…. yo tambien estoy imprintado de ti.
Ahi mi cuerpo no dio más y todo se puso negro.
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