OCASO. Vigésimo Capitulo

DISCULPAS
Estaba decidido, Jacob iria conmigo y claro Seth no lo iba a dejar solo, asi que ninguno iba a sufrir por no ver a su imprintada. Leah se veia mortificada, podía ver en sus ojos que queria venir. Me imagino que como yo los dos hombres mas importantes en su vida podrian no regresar y todo era por mi.
—Sam, quisiera pedirte que dejes que Leah venga con nosotros tambien.
—¡¿Que?! —Dijeron todos, pero sobre todo Jacob. Creo que era lo último que esperaba. Seth por el contrario solo sonrió. Sam me interrogó:
—¿Por qué Leah?—Me pregunté si el le había leido la mente.
—Tiene sentido, Seth es su hermano y no quiero que sufra preocupandose, ademas ella es la mas rápida si algo pasa y perdemos la comunicación tendriamos alguien que podria alcanzarlos en menos tiempo.
Carlisle me apoyó de nuevo, estaba empezando a creer que mi parecido con Edward le impulsaba a escucharme.
—Si, Leah es la mas rápida, ella tiene razon, ese era mas o menos el trabajo de Edward en situaciones como esta.
Sam miró a Leah, sopesando la situación y luego asintió con la cabeza.
Leah se vió feliz por un momento, y miró de reojo a Jacob. Mi Jacob trataba de ocultarlo pero el tambien estaba feliz de que ella viniera. Claro Leah me miró estudiandome, estoy segura que en cuanto pueda me va a preguntar ¿Me veré obligada a decirselo? A ella no la puedo deslumbrar para que olvide el asunto. Me pregunto en que habrá parado con lo de Jon.
Quil y Embry por supuesto protestaron, podian ver que ellos tenian todas las ganas de ir a matar a los vampiros que acabaron con mis padres y aunque me conmovía el gesto, sabia bien que no podian estar alejados de sus imprintadas asi que no valia la pena intentarlo.
Los Quillete se fueron, me imagino que se tenian que preparar para el viaje. Seth tambien se fue, como quisiera pedirle que se quedara. Pero ahora era mas importante hablar con otra persona.
—Jacob, ¿te quedas un momento?—Seth me miró intrigado. Espero que no este celoso. Jacob aceptó gustoso, seguro tambien quería hablar conmigo.
Una vez se fueron los Quilletes, mi siempre educada familia desapareció para dejarnos a solas, se estaba haciendo una costumbre. A lo mejor ya me consideraban adulta.
—Jacob ¿Que ha pasado entre tú y Leah desde?….Bueno tu sabes.
Jacob se sentó, lo vi quitarse la mascara de calma que tenía. Estaba obviamente mortificado.
—Todo esta mal entre Leah y yo. Quise hablar con ella tratar de explicarle que no estaba jugando con sus sentimientos, pero ella no me dió la oportunidad. Cuando pasó….bueno lo que pasó, ella le rogó a Sam que la dejara estar en su manada.
—¿Y no intentaste detenerla?
—¿Crees que no lo hice? Leah es muy terca. Tan terca como tu madre lo era…
Ahi se rió un poco. Algún recuerdo de algo que haya pasado entre ellos le pasó por la mente. Papá tenía razón esto es bastante incomodo. Extrañamente hace unos meses el saber que había habido una historia con mi madre no me molestaba pero ahora lo hacía, no como celos sino algo diferente, ¿Rechazo? Creo que esa seria la palabra. ¿Me pregunto si tendra conexión con lo de Seth? Jacob siguió conversando.
—Pero a diferencia de Bella, Leah no tiene ningun reparo en mandarme a freir esparragos cuando no quiere tener que soportarme. Le rogué que me dejara hablarle y solo fue con la ayuda de Seth que ella me obsequió cinco minutos, contados con el reloj en la mano, de su tiempo.
—¿Y que le dijiste?
Le dije que estaba confundido, pero que estaba seguro de que sentía algo mas que amistad por ella. Y que no estaba jugando con sus sentimientos y que de verdad me moría de celos al ver al largirucho ese detras de ella.
—¿Y ella que te dijo?
—Primero me dijo unas palabras, que no te voy a repetir porque estoy seguro que a nadie de tu familia le agradaria que las aprendieras y segundo me preguntó que si seguía imprimado de ti…
—¿Y?
— Le dije la verdad, que si, pero tambien le dije que entre tú y yo no hay nada mas que eso.
—Anja, Jacob.
—Ella, se puso furiosa me dijo que no me atreviera a dirigirle la palabra por el resto de mi existencia y me dijo que si no me iba de la casa en ese instante me iba a pegar con un bate de baseball de metal que Seth tenia en su cuarto, hasta rompermelo en la cabeza hueca que tenía.
—¡Wow! ¡Que caracter!
—Si, toda una Quillete.
Me dijo riendose con orgullo, yo lo miré alzando una ceja. Oh si, esto era puro amor, no habia visto a Jacob nunca expresarse así de mi. Quizas lo que faltaba en nuestra relación era un buen bate de baseball a la mano.
Luego se puso serio y los ojos se le aguaron, puso la cabeza entre las manos.
—Esto apesta ¿Sabes? Cuando hagamos la ceremonia, le voy a pedir disculpas a las cenizas de Bella. Estar atrapado entre dos amores no es nada divertido. Cuando la presionaba para que aceptara sus sentimientos, no sabia lo horrible que se sentía.
—Pobre Jake. —Me senté a su lado y lo abrazé para consolarlo.
—¿Como puedes soportarlo? Oirme asi hablando de otra mujer. Yo estuviera subiendome por las paredes si fuera tú.
Oops momento de terminar la conversacion.
—No creo Jake, pero mejor vete ahora. Tenemos mucho que hacer, ademas no estas asi por gusto, la imprintación por alguna razón nos esta haciendo la vida de cuadritos a todos.
Me hubiera gustado explicarle porque lo entendía perfectamente, pero era mejor esperar. Buscar las cenizas de mi padre, hacer el funeral y luego tratar de reconstruir la vida de alguna manera. No creo que pueda ser feliz completamente, el vacío que dejaron mis padres era demasiado grande. Habiamos superado la idea de morir en vida, pero no la muerte misma de ellos. Solo habiamos aprendido a poner el dolor en un lugar en donde podriamos funcionar mas o menos normalmente. Pero se que Edward y Bella hubieran hecho lo posible para que todos fueramos felices aunque ellos no estuvieran y no los iba a defraudar.
Empacamos pocas cosas, no pensabamos quedarnos mucho, yo practicamente solo pensaba quedarme un día. Mi mas importante prenda era el collar que Aro le había dado a mi madre, lo usaba como juguete cuando era niña pero luego lo dejé olvidado en el ático hacia unos años. No creo que me sentara y no tenía realmente donde usarlo, a pesar de amar los regalos había heredado de mis padres, no ser ostentosa.
El collar serviria como caballo de Troya. Se lo enviaría a Aro con un numero de un cellular desechable, que iba a comprar con alguno de mis nombres falsos en Volterra. Esperaría en algun sitio público a que me llamara, haría mi petición y de ahi veriamos que pasaba. Los Volturi tenian una secretaria humana para que arreglara ciertos asuntos asi que solo era question de que ella me trajera las cenizas con cualquier exigencia de Aro. Y claro yo siendo mitad vampira podría someter a cualquier humana sin problemas, si hiciera falta.
Decidimos hacer un vuelo comercial. Como Carlisle hizo las reservaciones me encargué de que Jacob y Leah tuvieran asientos uno al lado del otro. Leah no estaba nada feliz por eso o al menos era lo que queria dejar ver, Jacob me susurró un gracias pero evitó tocarme durante todo el proceso. Imagino para no molestar a Leah.
Por supuesto Seth y yo nos sentamos juntos “coincidencialmente”. Los demas se sentaron tambien en pareja. Como era la primera vez que viajaba tan lejos, le dije a Seth que me dejara la ventanilla y claro que él aceptó.
Me arrepentí casi enseguida, mi primer viaje a atraves del mar era uno en el que imaginaba a mis padres conmigo y aunque sostener la mano de Seth era de gran consuelo no era lo mismo. Las cosas eran muy diferentes, y siempre lo iban a ser. Lloré un poco por perderme este primer viaje con mis padres. Seth me abrazó por un rato para calmarme, Jacob se levantó un momento para ir al baño y nos vió abrazados. No dijo nada pero yo me separé de Seth eso pareció confundirlo. Seth y yo siempre habiamos tenido una relación que incluía abrazos, pero ahora todo tenia un significado diferente y me hacia sentir extraña. Esa conversación no podia llegar mas pronto.
Todo salió normal en el aeropuerto entre todos solo teniamos seis maletas, asi que fue rapido, una minivan taxi nos condujo a la propiedad de Carlisle.
A veces se me olvida que los Cullen tienen una idea totalmente distinta de lo que es pequeño. La propiedad era practicamente un palacio, probablemente una de las primeras construcciones que habia adquirido Carlisle, era del tamaño de un campo de futbol rodeada de grama verde, con unos arboles y arbustos con flores en la parte de atras. Una casa en el centro de piedra se erguía con viejos arcos, de dos niveles y un balcón en el segundo piso. Habia unas cuantas gallinas en la propiedad y una pequeña fuente, en el centro se erguía un angelito, parecia antiguo, del renacimiento si no me equivoco. Los demas no se veian sorprendidos, me imagino que no era la primera vez que la veian. Luego recordé una pintura con un modelo similar en la casa, seguro por lo menos la habían visto en el cuadro.
Nos acomodamos y decidimos que debiamos descansar. Había solamente dos habitaciones extras para los invitados asi que Leah y yo teniamos que compartir una y Seth y Jacob otra. Leah empezó a acomodar su ropa y con alivio noté que no parecía quere preguntarme nada. Yo sin embargo tenia mis preguntas. Dios quiera que esto no termine mal.
—Leah con todo lo que ha pasado no te he preguntado por el instituto. ¿Que ha sucedido en Forks?
Leah ni siquiera se dio la vuelta, seguía acomodando su ropa.
—No mucho, los chicos de la escuela te extrañan mucho y tuvimos que decirles que tu familia estaba de viaje en el funeral de Edward, por que el pidió que lo enterraran en su Inglaterra natal, una mentira blanca para que no se los ocurriera intentar visitarlos en Forks.
—Eso hubiera sido desastroso…—Me hubiera gustado ser menos curiosa pero la verdad queria saber en que pie estaba parada con Leah—¿Y Jon y tu como siguen?
—Eso no es asunto tuyo.— Me dijo y tirando lo que quedaba de su ropa en la cama, se salió de la habitacion.
—Mucho tacto Reneesme, mucho tacto.—Le pediré disculpas despues de terminar con la ropa, pensé. En ese momento la puerta se abrió de nuevo.
—Disculpame Leah, no fue mi intención ofenderte, —Dije sin voltear, realmente no queria ver el rostro enojado de Leah. Pero en vez de frialdad o gritos sentí unos fuertes brazos tibios rodeandome y un beso en la parte de atras de mi cuello, que me hizo estremecer.
—Seth —Solo sonriendo aliviada dije y me di la vuelta para encontrar su labios. Estaba hambrienta por sus besos. La verdad que mi cuerpo estaba estresado y tenso pero los besos de Seth eran como una ducha de agua caliente. Sus labios tibios en mi barbilla, detras de mi oreja, donde habia un punto que me hacia temblar las rodillas, y cuando estaba besando my cuello, senti cosquillas que me hicieron reir.
—¿Estas loco? —Le dije en un momento.
—Loco por ti —Me contestó y me dio otro largo y apasionado beso. —He estado todo el día deseando encontrarte a solas para poder hacer esto…Te necesito tanto Reneesme.
—Y yo te necesito a ti. —Le dije y mi cuerpo apoyó mis palabras con mis brazos acercandolo mas y mas, era como si quisiera que entrara en mí, mientras su aliento tocaba mis labios, mis orejas y mi cuello.
Lamentablemente Jacob se acercaba, mis oidos vampiricos se dieron cuenta a tiempo. Nos dimos un beso corto, y el se sentó en la cama de Leah, yo revolvi de nuevo la poca ropa que habia arreglado.
—Hola Nessie…¿Seth que haces aqui? —Le preguntó al entrar por la puerta.
—¿Yo? Hablando con Reneesme acerca del plan con los Volturi, ¿Por qué?—Le contestó, juraria que no sonaba nada convincente pero Jacob se lo creyó al parecer.
—¿Y como va eso? ¿Estas nerviosa Nessie? —Me dijo Jacob tocandome el hombro. Yo institivamente rechazé su toque. El se extraño un poco, luego me compuse y le tomé la mano. No podia ver el rostro de Seth, de hecho temía verlo, si el me miraba de la manera equivocada, Jacob iba a sospechar.
—No estoy nerviosa, todo va a salir bien—Le dijé.
—Mmm te ves ruborizada, es la primera vez que te veo con color en las mejillas.
—Deben ser las luces, Forks es tan incoloro siempre. —Le mentí. Me queria morir por dentro.
—Mejor los dejo solos —dijo Seth. Seguro el estaba incomodo. Esta situación era insoportable.
—No, quedate un rato mas, Leah anda por ahi y quiero ver si puedo hablar con ella sin que me rompa la cabeza. —Le dijo a Seth y le guiñó el ojo. El se marchó, pero Seth y yo decidimos no reanudar nuestros besos, creo que ambos nos sentiamos terribles porque Jacob no sospechaba nada en absoluto. Despues de estar un minuto en silencio.
—La ropa de Leah no esta arreglada. ¿Por qué se fue?
—Le pregunté por Jon.
—Oops mala idea. Jon terminó con ella.
—Oops ya veo y ¿Por que?
—Bueno, los hombres no son idiotas Reneesme. La forma en que Jacob miraba y trataba a mi hermana era mas que de un familiar celoso y siendo que Leah vive en la reservación con él. Jon se imaginó que lo que sea que pasó, estaba pasando o iba a pasar entre ellos no valía la pena estar en el medio.
—Pobre Leah, me imagino que debe sentirse horrible.
—Si, por eso le pidió a Sam que la aceptara en su manada, no se si lo habia decidido antes pero lo que faltaba, lo de Jon la hizo decidirse. —Me senté en mi cama.
—Tenemos que hablar con ellos pronto ¿Sabes? Tenemos que aclarar este embrollo. En cuanto cumplamos nuestra mision, es mas si todo sale bien, hablaremos con ellos antes de partir de vuelta a Forks. —Seth me miraba de manera curiosa.
—¿Que?
—¿Te he dicho que te ves muy sexy cuando te pones mandona?
—Ah si. —Le dije y ahi no pudimos esperar mas. Me lancé a sus brazos y entre las ropas de Leah nos besamos. Estupida idea.
—¿Que es esto?!
Leah nos sorprendió, no se como no la escuchamos. Creo que estabamos mas distraidos de que lo pensaba, Leah siempre ha tenido el paso ligero o estabamos pendientes de Jacob y no de ella.
Estupidas hormonas de adolescente.
—Leah dejanos que te expliquemos. —Pero detras de ella llegó Jacob al parecer la oyó gritar.
¿Donde estaba mi familia vampira ahora que la necesito?
—¿Que pasa Leah?
Leah se quedó callada, la verdad es que estaba azorada pero imagino que pensaba en las consecuencias. Decirle a Jacob implicaba herirlo a él y quizas enfrentarlo contra Seth. Yo pensé lo mismo pero pensé que seria peor para ambos obligar a Leah a mentirle.
Se acabó la farsa.
—Seth y yo nos estabamos besando. —Confesé.
Jacob se puso como loco, sus ojos parecian que se le iban a salir del craneo, abrió la boca sorprendido, apretó los puños y se puso a temblar.
—¿Que? Pero como pudiste hacerme eso Seth, tu sabes que es contra las reglas.—Esperaba que me reprochara a mi.
—Seth no tiene la culpa Jacob, fui yo la que…. —Jacob levantó la mano.
—Callate Reneesme. Tu y yo estamos a mano. —Me dijo y Leah me miró con confusión, quizas pensaba que yo no sabía.
—Y en cuanto a ti Seth, vas a tener que unirte a la manada de Sam y entonces vamos a pelear, eres un traidor y un mal amigo, un mal Quillete. —Seth no dijo nada se quedó en una esquina escuchando las palabras de Jacob, nunca habia querido protegerlo mas que ahora, pero alguien mas salió a su defensa.
—Pero que hipócrita eres, no hiciste tanta alharaca cuando…—Leah se quedó callada efectivamente no sabia que yo sabia.
—Cuando Jacob te besó…—Terminé, yo la frase. Ella me miró aturdida. Jacob no dio su brazo a torcer.
—Es diferente, yo estoy confundido no se lo que me pasa, pero tengo el derecho de la imprintación sobre Reneesme y las leyes de las tribu, indican que esta es una traición.
Jacob y Leah siguieron discutiendo, obviamente no iba a dejar que su hermano se enfrentara a muerte con Jacob. Sus palabras empezaron a tener mas sentido y me di cuenta que estabamos en peligro todos. Realmente un hermano no podia pretender a una imprintada, tendrian que enfrentarse pasara lo que pasara. No podia permitirlo.
—Jacob, no puedes retar a Seth.
—Reneesme no te metas tu no sabes lo que dices.
—Jacob no me trates como una niña, yo besé a Seth tambien, ¿Por que no me reprochas a mi? ¿Crees que no tengo voluntad?
—Reneesme no te reto en parte porque no eres una Quillete, no eres una loba, pero debo admitir que estoy tomando el ejemplo de tu padre. Edward tambien, tuvo que soportar saber que Bella me habia besado en su momento y de alguna manera creo que me merecía que esto pasara…Al parecer en este funeral voy a tener muchas disculpas que decir. —Dijo Jacob.
Creo que el estaba mas dolido por la traición de Seth que por mi. Escuchar otro detalle que no conocía de la historia me hizo afirmar mas mi posición.
—De todas maneras Jacob. Seth no ha roto ninguna regla.— Seth en ese momento se dio cuenta que lo iba a decir. A estas alturas la bomba había explotado, no valia la pena callar.
—Reneesme no lo digas….—Le tomé la mano, Leah me miraba completamente incrédula y Jacob apretó los puños tan fuerte que empezaron a ponerse azules.
—No temas, es mejor que lo sepa ahora, lejos de Forks, para que podamos aclarar las cosas con calma. —Miré a Jacob muy segura.
—Seth, tambien esta imprimado de mi.
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